Los efectos a corto plazo de la heroína incluyen una oleada de euforia y confusión mental. Después de esta euforia inicial, el usuario pasa a un estado en el que se alterna estar entre completamente despierto o adormecido. La heroína deprime la respiración, por lo tanto, la sobredosis puede ser fatal. Los usuarios que se inyectan la droga están en riesgo de tener enfermedades infecciosas como el VIH/SIDA y la hepatitis.